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El último tren de la Euroliga pasa por mantener frente al Bayern la solidez en el Buesa Arena

Decimocuarto con 12 victorias, a tres del décimo a falta de cinco jornadas, los de Pablo Laso se aferran a las matemáticas para ver sus opciones de play-in. Para ello hay que batir a un cuadro bávaro que viene sin Da Silva ni Booker, bajas que compensan la ausencia de Baldwin y la duda de Moneke.

Aparte de la baja de Kamar Baldwin, persiste la duda de Chima Moneke.
Aparte de la baja de Kamar Baldwin, persiste la duda de Chima Moneke. (Endika PORTILLO | FOKU)

«Aunque cada vez sean menos, sigo pensando en que tenemos opciones de clasificarnos al play-in. Y mientras tengamos opciones matemáticas, debemos competir al máximo, empezando por el jueves –contra el Bayern de Múnich–». Son palabras de Pablo Laso en su alocución semanal previo al duelo de la Euroliga que enfrente a los gasteiztarras precisamente al último equipo que entrenó el técnico de San Viator antes de hacer las maletas y recalar en Saski Baskonia.

Aunque las matemáticas no dejen de ser un potro de tortura para no pocos estudiantes, son a día de hoy el mejor amigo y casi el único que le queda a un Baskonia cada vez más perdido en medio de la nada en sus aspiraciones europeas. Si ya su temporada continental está siendo decepcionante, el 97-90 con el que perdió, dejándose los cuatro cuartos para más inri, en la cancha del Alba Berlín, supuso ya casi la puntilla para un conjunto al que, pese a todo, aún le salen las cuentas. Esto es, ocupa la decimocuarta plaza con 12 victorias y el décimo clasificado, el Partizan de Belgrado –que recibe a Anadolu Efes, que iguala al conjunto serbio pero parte por detrás de los de Obradovic– tiene 15. Como restan cinco jornadas, las matemáticas dicen que por poder, Saski Baskonia opta a alcanzar esa décima posición. Pero para ello los de Pablo Laso han de ser todo lo sólidos que puedan en casa y fortalecer su desempeño cuando salgan fuera de Zurbano.

Pero mejor ir paso a paso. Para empezar, el equipo baskonista encadena siete victorias como local, siempre sumando la Euroliga y la Liga ACB. La última derrota en casa de los de Pablo Laso hay que buscarla el 14 de enero, aquel 101-102 en la prórroga ante Olympiacos. Si el líder de la Euroliga y uno de los más claros favoritos a llevarse el título continental sufrió tanto para salir victorioso del Buesa Arena, no es descabellado pensar que un Bayern que llega con las ausencias de dos interiores como Booker y Da Silva va a encontrar todavía más dificultades para imponerse que el cuadro del Pireo.

Ahora bien, con un balance de 17-12, el Bayern que maneja el exseleccionador alemán Gordon Herbert es un equipo peligroso, sobre todo si Carsen Edwards, un jugador que no brilló a las órdenes de Pablo Laso, pero que esta temporada promedia casi 20 puntos y más de 3 asistencias por partido, tiene el día.

Y más en un Saski Baskonia con la ausencia de Kamar Baldwin, que se espera no esté a las órdenes de Pablo Laso entre cuatro y seis semanas por una fractura en la mano derecha que lo hará pasar por el quirófano. Asimismo, es duda Chima Moneke –ausente el domingo frente al Real Madrid–, que después de superar un problema de espalda ha pasado un proceso gripal, lo cual le ha impedido entrenar con normalidad.

Ante estas molestias y la prolongada ausencia de Baldwin, Pablo Laso ha adelantado que el club «sondeará el marcado». Pero entre las limitaciones de un jugador que no puede ser extracomunitario ni que haya jugado en la presente edición de la Euroliga con otro equipo, el gasteiztarra ha destacado que «de traer a alguien, traeremos a alguien que nos pueda aportar, no solo por fichar».